domingo, 19 de mayo de 2019

La cultura y la sociedad en el pensamiento matemático Maya


La Cultura Maya, es una civilización de Mesoamérica, conocida por haber desarrollado completamente el lenguaje escrito en la América pre-colombina. Fue el centro de sus vidas y mayor logro cultural. Así como por su arte, arquitectura, economía, agricultura y sistemas matemáticos y astronómicos.

Los Mayas fueron básicamente agricultores, y su principal cultivo era el maíz, así mismo, también cultivaban frijoles, aguacate, guayaba, tabaco y algodón. También eran cazadores, que hallaban en selvas y montes gran cantidad de animales como los jaguares, serpientes, tortugas y monos, para ello utilizaban instrumentos como las cerbatanas, los arcos y las trampas, además de anzuelos de conchas para la pesca.

Su relación y común unión con la naturaleza y el medio que lo rodeaba fue importante para poder desarrollar las ciencias matemáticas, dado que el símbolo que representa a la unidad es el grano de maíz o frijol, el que representa el 5 es la vaina de frijol y el numeral 20 que a su vez es el 0 es la concha o caracol. Un ser humano representaba el 20 por la unión de sus 10 de dedos de las manos y 10 dedos de los pies. Su matemática es de forma circular. Representa un todo, el inicio y fin, nacimiento y muerte.

Los mayas crearon un sistema de numeración basado en la cuenta de los dedos de las manos y los pies, es decir, contaban de 20 en 20, a diferencia del nuestro dónde contamos de 10 en 10, es decir, su sistema es vigésimal y nuestro sistema es decimal.

“¿Por qué una flor ?, ¿por qué una semilla ?, ¿por qué el caracol ?, ¿por qué un rostro de perfil teniendo como mandíbula una mano?” Batz (1996), nos presenta lo natural de la matemática, lo cotidiano que se relaciona con una ciencia llena de abstracciones.

“¿Cómo casa una realidad mental, un mundo lleno de conciencia, intencionalidad y otros fenómenos mentales, con un mundo que consiste exclusivamente en partículas físicas en campos de fuerza, y en que algunas de esas partículas están organizadas en sistemas que como nosotros son bestias biológicas conscientes?” Searle (1994, p8).

 ¿Cómo se puede relacionar una matemática natural, cotidiana? ¿Cómo lo pudo hacer una civilización de Mesoamérica en nuestra América pre-colombina para poder entender ésta ciencia sin necesidad de encontrar de forma inmediata una manera de teorización? sorprendentemente la matemática nos muestra de otra manera y con otro lenguaje nuestro entorno y todo cuánto nos rodea, la utilizamos en nuestras vidas y muchas veces desconocemos su teoría y lo sabemos, pero cuando se empieza a teorizar, formular y plantear de forma matemática es dónde nos resulta compleja.

Una acción cotidiana, propia de la economía, agricultura y vínculo social es el cultivo del maíz, recoger la cosecha y la elaboración y producción de tejidos, esta tiene un contenido matemático de peso, solo por mencionar que la unidad está representada por un grano de maíz, nos muestra de una forma precisa la relación con todo su quehacer e identidad cultural.

“Tanto los hombres como las mujeres tienen sus tareas específicas. La familia es la unidad principal de producción. Por medio de varias actividades y normas de conducta, la agricultura ayuda al hombre a ubicarse en el universo, a encontrar su lugar en relación con los demás elementos del cosmos.” (Hatse, & De Ceuster,2001, p. 16). En esta cita se nos evidencia que la matemática juega un rol social importante, clave y es el centro de esta civilización, dado que es una sola con su agricultura, economía, comercio, actividades productivas, roles sociales de mujeres y hombres, arquitectura y cosmovisión.

Hatse, nos da pinceladas y trazos con relación a la vida en comunidad y la importancia en la construcción social y cultural, “la familia u hogar representa el número 7” (Yojcom, 2006).

La relación que existe entre las ciencias matemáticas y la cultura es la Etnomatemática, “La Etnomatemática es un enfoque que ofrece grandes pistas para abordar los estudios matemáticos con las comunidades indígenas, porque está ligado a cuestiones de naturaleza ambiental y raramente se desvincula de las manifestaciones culturales como la religión y el arte, por lo que encuadra perfectamente la diversidad cultural de los pueblos y nos ofrece de esa manera una visión más holística del fenómenos. El enfoque etnomatemático no se agota en entender el conocimiento (saber y hacer) matemático de las culturas periféricas solamente; sino también procura entender el ciclo de la generación, organización intelectual, organización y difusión de ese conocimiento.” (D‘Ambrosio, 1990). En términos de D‘Ambrosio la Etnomatemática no es apenas el estudio de las matemáticas de las diversas etnias, en este caso nos basamos y centramos en la civilización de Mesoamérica, la cultura Maya.

Cada número en la sabiduría matemática tiene su propio significado, Argüelles nos muestra este significado y los cataloga como “los 13 rayos”, haciendo referencia a los números del 1 al 13.

“Tenemos como números de simetría especular: el 1 complementa al 13; el 2 al 12; el 3 al 11; el 4 al 10; el 5 al 9; y el 6 al 8. Las diferencias entre los pares se resumen en una progresión de números pares: El número 7 no tiene consorte, sostiene el centro, y refleja el orden total. Por esto es que nos referimos al número 7 como la totalidad que no puede ser reflejada, pero que refleja a la totalidad en toda su simetría.

Si consideramos los números como “rayos de pulsación”, cada uno representando una función radioresonante particular, que pulsa e irradia simultáneamente, entonces tenemos los siguientes títulos:



Una breve revisión a las cualidades representadas por los números, revela una progresión que describe la naturaleza formal que fundamenta la apariencia de las cosas” (José Argüelles, 2005).


El conocimiento es generado por situaciones sociales y culturales y con ayuda de ellas podemos responder las necesidades, intereses y curiosidades de un determinado grupo social. “Entenderemos con la expresión construcción social del conocimiento matemático avanzado al conjunto de las interacciones, explícitas o implícitas, que se establezcan entre los siguientes aspectos: Los procesos avanzados del pensamiento, la epistemología de la matemática avanzada y las practices humanas altamente especializadas.” (Cantoral, 2003, p. 1). La construcción social del conocimiento no puede verse aislada a la vida en comunidad o a la vida en familia de la cultura Maya, pues esta nos mostraría solo una de las aristas de su propio saber, no podemos verla por partes sino como un todo, o más bien la interrelación de las partes, dada que una incluye a la otra y viceversa.  Si miramos desde esta perspectiva, los conocimientos y saberes matemáticos no están enraizados ni en los fundamentos de la matemática que hemos conocido y se nos ha enseñado o en la numeración Indoarábiga cuyo sistema es decimal, no podemos catalogar esta práctica exclusiva de los matemáticos, sino que es una teoría que unifica su manera de vida y a partir de allí construye las ideas matemáticas, incluidas aquellas que provienen de
actividades y prácticas de la vida cotidiana, este es su pilar, su base.

“Por influencia de Frege y Russell se nos aclaró la fundamental importancia que tienen las matemáticas para la construcción de un sistema de conocimientos; pero también (…) el carácter puramente lógico-formal de las matemáticas e incidencia respecto a la descripción de las contingencias del mundo real. (…) Más tarde dichas intelecciones evolucionaron gracias a los diálogos con Schlick; y por la influencia de las ideas de Wittgenstein se cristalizó el modo de pensar del Círculo de Viena.” Carnap (1998, introducción del libro). Carnap nos muestra la relación e importancia que tienen las matemáticas para producir y adquirir conocimiento o sistemas de conocimientos dónde ésta ciencia formal nos da una representación social de acuerdo a su vision del pensamiento abstracto lógico formal. Este problema no solo abarca el saber científico matemático sino que toca en las raíces el constructo social, dado que a través de la cotidianidad del pensamiento se puede relacionar por medio de lenguaje no verbal como lo vemos en la representation de los números para los Mayas.

El lenguaje matemático es una forma de comunicación a través de los símbolos, la
mayoría de ellos son propios de la ciencia, es decir de un “idioma" específico, que a
su vez es no verbal, por ejemplo, el número cero no lo podemos observar en la
naturaleza sino tenemos la concepción y simbología del número, esa la podemos
identificar, al hacer la comparación con los números Mayas, en el caso de ellos que
es una matemática natural, el cero es tangible en forma de concha de caracol, el
numeral uno en forma de grano y el numeral 5 en vaina de frijol y con ayuda de estos 3 símbolos palpables podemos construir toda su matemática y sistema
vigesimal.

Alfred North Whitehead (Inglaterra 161-1947) dice en su Introduction to
Mathematics (1911): "Gracias al simbolismo avanzamos en el razonamiento casi
mecánicamente, solo con la mirada; sin él tendríamos que utilizar centros más
especializados del cerebro. Una buena notación nos libera del trabajo innecesario y
nos permite concentrarnos en los aspectos más difíciles de los problemas."
La cita de North nos muestra que de nuevo juega un rol importante el lenguaje, lo
que entendemos como natural y la formas de poder expresar lo abstracto a un
“idioma" universal, en el sistema decimal y la matemática que se nos ha enseñado
desde la escuela maneja un lenguaje tal, que es fácil de entender una operación
matemática en Colombia o España, es un lenguaje con el cual estamos
familiarizados de alguna manera a diferencia del sistema creado por los Mayas, dado
que se representa por medio de glifos, la suma es vertical y ascendente, así como la
mayoría de sus operaciones, la cosmovisión de cada número tiene relación con
alguna actividad de la comunidad y población, no es algo alejado y para entenderla
debemos repensar todo lo antes aprendido en la escuela en cuanto a la matemática y
la manera de ver y comprender el universo.

La imagen que se encuentra a continuación nos muestra los glifos para la
representación de los números del 1 al 19, el numeral 20 es el mismo del 0.



La definición e interpretación que le da Pitts a los glifos es la siguiente:

1. Jun, joven diosa, posible la luna.
2. Cha', cabeza de un hombre que tiene una mano, encima de su cabeza y sak
que significa blanco.
3. Ux, dios del viento.
4. Chan, dios del sol.
5. Ho, una cara anciana.
6. Wak, cara con una hacha.
7. Wuk, dios jaguar del inframundo.
8. Waxak, joven del dios maíz.
9. Bolon, representa a Yax Balam, héroe del Popol Vuh.
10. Lajun, cráneo del dios de la muerte.
11. Buluk, cabeza de diosa de la tierra.
12. Lajcha, dios del cielo.
13. Uxlajum, igual al 3, excepto que este glifo tiene la mandíbula del dios de la
muerte.
14. Chanlajun, igual al 4, salvo que la mandíbula sin carne está añadido.
15.Holajun, igual al 5, excepto que el glifo tiene la mandíbula del dios de la
muerte.
El patrón se repite para los números del 16 al 19.
16. Waklajun.
17. Wuklajun.
18. Waxaklajun.
19. Bolonlajun.
20. Mih, es el mismo glifo para el 0, representa algo que está completo o
terminado, fin o inicio de un período de tiempo, vida y muerte.

Al definir cada glifo y mostrar el significado y su interpretación, vemos claramente
la relación entre cultura, sociedad, lenguaje, matemática, cosmovisión y lo natural,
es decir, la matemática Maya y su sistema vigésimal, hace parte de un todo cíclico
que se evidencia en su cotideanidad.

Lista de referencias


Romero Morett, Miguel Agustín (2019), Fenomenología, Hermenéutica y vida cotidiana.

Searle, Jhon R. (1995), Editorial Paidós, La construcción de la realidad social.

Luckman, Berger (), El problema de la sociedad del conocimiento.

Mucia Batz, José (1996), NIK Filosofía de los números Mayas, El resurgir de la cultura Maya.

Yojcom Roché, Domingo (2013), La epistemología de la matemática Maya: Una construcción de conocimientos, saberes y prácticas.

Argüelles, José (2005), El Factor Maya.

 


1 comentario:

Ángulos y clasificación

https://youtu.be/B3oEdQNLXH8