domingo, 19 de mayo de 2019

Amor al conocimiento


Cuando pensamos en conocimiento lógico, pensamos en un lenguaje universal, en las matemáticas, la fábula se refiere al amor por el conocimiento que los matemáticos tenemos en la medida en que cuantas más aportaciones teóricas hagamos, más brotarán las necesidades de seguir descubriendo el funcionamiento del universo, pues, cada “teorema” que elaboremos no es más que una mera fracción acerca del funcionamiento de las cosas.
Es una concepción de vida fundamentada en la humildad, si es que cabe el término, que tenemos en tanto que, cuanto más conocimiento adquirimos, mayor será la avidez de conocimiento. En este punto, nos podemos fundamentar en lo expresado por Isaac Newton “lo que conocemos es una gota del inmenso océano”, que refleja el punto de la fábula acerca de lo finito de la biblioteca, asemejándose a lo señalado por el profesor de filosofía de las ciencias en las clases, en el sentido que las matemáticas es el lenguaje por medio del cual está escrito el universo, en este aspecto podría decirse que es nuestro lenguaje finito para explicar un infinito, el universo.
Lo que persigue el autor con la fábula, es adentrarnos en la finalidad que tiene el estudio de las matemáticas, que no es otro que el de contribuir al entendimiento del universo, pues, lo que hace 300 años pudo costarle a un matemático años de estudio, dedicación y esfuerzo, su aplicabilidad o entendimiento solo pudo darse hasta la fecha de hoy, en este sentido, nos separamos de fines ególatras en búsqueda de un reconocimiento en vida, aunque de darse no nos sería indiferente, pero lo cierto es que encarna el amor más puro que puede existir acerca del conocimiento.
La mathesis no es una utopía matemáticamente hablando, ya que lo que cada uno de nosotros investiga, estudia, escribe y reescribe con sus propias palabras está íntimamente relacionado y conectado por medio del lenguaje de las matemáticas. Esto es, lo que escudriñamos por nuestros propios medios y aportamos entra a hacer parte del mundo del conocimiento en el que se mueven e interactúan otros individuos, que desde su divergencia de criterios, formación e intelecto encuentran puntos de conexidad entre lo que el lector busca y el lector quiere y viceversa, es un intercambio invisible que permite nutrir a quien lee y persigue nuevos conocimientos. Este movimiento dialéctico de contradicciones, conlleva a que esa biblioteca finita, pueda expandirse aún bajo ese mismo techo, ya que cada lector podrá escribir los textos en blanco con fundamento en lo aprendido en los textos ya escritos, esta acción de crecimiento constante obliga a que nuestro mundo, por muy pequeño que parezca, vaya expandiéndose constantemente, pues, lo que para uno ha sido el punto final y motivo del fin de la escritura de esos textos, para un nuevo lector será un punto de partida desde el cual arrancar y con cuyos conocimientos propios encauzará hacia nuevos niveles y líneas de investigación.
En este sentido, la biblioteca es el punto de encuentro de las culturas y los conocimientos de diversas generaciones y sociedades, es la biblioteca la memoria de la humanidad y el universo, porque en ella se condensan años y siglos de estudio, que no están sujetos a evaluación o juicio, sino que reposan, o más bien, prestan un servicio al lector según su curiosidad o azar, pues, un texto transformador en una biblioteca no siempre se busca, sino que también se le tropieza.
Al respecto, y en consonancia con la pregunta guía del ensayo, ¿Podemos decir que los saberes, las lenguas, las culturas comunican por medio de “Bibliotecas”? la fábula de la biblioteca encuadra magníficamente.
La línea de investigación que persigo en mis estudios de maestría, se refiere a una escala comparativa entre la matemática decimal y la vigesimal, cómo la matemática influye en el desarrollo de las sociedades, por ejemplo, en el caso que me ocupa, quiero establecer una comparación entre la matemática Maya y la matemática de occidente, la numeración Maya y la numeración indoarábiga con ayuda de los axiomas de Peano y cómo la matemática Maya incidió en la matemática de la región caribeña colombiana, en el caso específico de la cultura indígena Mokaná.
En la cultura Maya está inmersa la matemática, esta, representa la cotidianidad y la naturalidad de las acciones de nacer y morir, sembrar y cosechar, fenómenos naturales, el docente investigador Maya, José Mucia, nos define la matemática  de la siguiente manera:
“Disciplina científica ampliamente desarrollada y demostrada por los abuelos, en la construcción de sus maravillosas ciudades, templos y edificios; como también en los grandes cálculos astronómicos acerca de los movimientos del sol, de la luna, de los eclipses, los movimientos de las constelaciones, estrellas y planetas.”
(Filosofía de los números Mayas, José Mucia Batz, 1996).
El cero para nuestra cultura representa la nada, para los Mayas es un todo, es la dualidad de la vida y la muerte,
“El concepto CERO = NADA (7) no existe en Maya. Nada no puede dar origen a algo; tiene que ser algo para generar a uno o a varios semejantes.




Al estudiar la posición de la flor y su significado en el monumento, nos indica la posición de INICIO o PRINCIPIO.
El número, antes de llegar a ser UNO tiene que estar en el momento inicial. Se ha presentado también que el número tiene que derivarse de algo, y ese algo es el principio o el inicio que hemos mencionado con anterioridad. En el dibujo del ejemplo anterior nos dice: ESTÁ EN LA FASE INICIAL, TODAVÍA NO HAY UN SOLO DÍA.
En los árboles la flor es un indicio de fruta, es el comienzo de la fruta, es la etapa inicial y con los números sucede lo mismo. La flor no representa nada todavía, los números están en flor, pero los habrá en el futuro.”
(Filosofía de los números Mayas, José Mucia Batz, 1996).
|
La divinidad y las matemáticas convergen para los Mayas,
“Ajaw como centro de las matemáticas, como Ajaw es el Creador de todo, el inicio de todo, como también el final de todo, por lo tanto, los números tienen que empezar desde allí, y finalizar allí.”
(Filosofía de los números Mayas, José Mucia Batz, 1996).

“Ajaw es el creador de todo, según la cosmovisión maya. Es el dueño, el universo mismo y la vida, es preexistente a todo lo creado y en quien se unen los principios masculino/femenino.”
(García, Curruchiche & Taquirá; Palma, 2006).



Glifo de Ajaw


El saber matemático de la cotidianeidad en la cultura Maya nos muestra cómo se han escrito las páginas en blanco en los libros de su biblioteca, para luego mezclarlas con los libros de matemática occidental o eso intentaré realizar humildemente en mi proyecto de investigación para optar al título de Magister en Filosofía.








REFERENCIA BIBLIOGRÁFICA

Filosofía de los números Mayas, José Mucia Batz, 1996.
Las matemáticas Mayas, Botana Olañeta Pablo.
Philosophie silencieuse ou critique des philosophies de la science. (1975). Editions du Seuil, Paris.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Ángulos y clasificación

https://youtu.be/B3oEdQNLXH8